¿Porqué muchos niños muestran impaciencia, aburrimiento, aislamiento y creen tener todos los derechos sin obligación alguna? – Familias Comprometidas

¿Porqué muchos niños muestran impaciencia, aburrimiento, aislamiento y creen tener todos los derechos sin obligación alguna?

“¡Los niños de hoy están en un estado emocional devastador! La mayoría viene a la escuela emocionalmente sin disposición para aprender. Hay muchos factores en nuestro estilo de vida moderno que contribuyen a esto”

En su práctica profesional como terapeuta, mi amiga Victoria Prooday, es testigo de algo tan extenso y alarmante que le pregunté si podía responder a la pregunta con la que se titula esta publicación. Animo a todos los padres que se preocupan por el futuro de sus hijos a leer lo que me respondió.

 

1. LOS NIÑOS RECIBEN TODO LO QUE QUIEREN CUANDO LO QUIEREN

“¡Tengo hambre!” “En un segundo me detendré en el camino a través de” “¡Tengo sed!” “Aquí hay una máquina expendedora.” “¡Estoy aburrido!” “¡Usa mi teléfono!” La capacidad de retrasar la gratificación es uno de los factores clave para el éxito futuro. Tenemos las mejores intenciones: hacer feliz a nuestro hijo, pero desafortunadamente, si logramos satisfacerlos en esos momentos tan reducidos les haremos miserables a largo plazo. Poder retrasar la gratificación significa poder funcionar bajo estrés. Nuestros niños se están volviendo gradualmente menos preparados para lidiar con factores estresantes menores, que eventualmente se convierten en enormes obstáculos para el día a día de la vida.

La incapacidad de demorar la gratificación se ve a menudo en las aulas, centros comerciales, restaurantes y tiendas de juguetes en el momento en que el niño oye “No” porque los padres han enseñado al cerebro de su hijo a obtener lo que quiere de inmediato.

2. LA INTERACCIÓN SOCIAL LIMITADA

Todos estamos ocupados, por lo que les damos aparatos digitales a nuestros hijos y también los hacemos “ocupados”. Los niños solían jugar afuera, donde, en entornos naturales no estructurados, aprendían y practicaban sus habilidades sociales.
Desafortunadamente, la tecnología reemplazó el tiempo al aire libre. Además, la tecnología hizo que los padres estuvieran menos disponibles para interactuar socialmente con sus hijos. Obviamente, nuestros hijos se quedan atrás … el gadget que ahora sirve como niñera de los niños no está equipado para ayudarles a desarrollar habilidades sociales. las cuales son esenciales para el sano desarrollo en comunidad.

El cerebro, como un músculo, se puede entrenar una y otra vez . Si quieres que tu hijo pueda andar en bicicleta, enséñale habilidades para andar en bicicleta. Si deseas que tu hijo pueda esperar, debe enseñarle paciencia. Si deseas que tu hijo pueda socializar, necesita enseñarle habilidades sociales. Lo mismo se aplica a todas las otras habilidades. ¡No hay diferencia!

3. LA DIVERSIÓN SIN FIN

Hemos creado un mundo de diversión artificial para nuestros hijos donde los momentos de aburrimiento parece una plaga a evitar. Los momentos de calma parecen señales para buscar entretenerlos nuevamente, porque de lo contrario, sentimos que no estamos cumpliendo con nuestro deber de crianza.

Vivimos en dos mundos separados. Ellos tienen su mundo “divertido”, y nosotros tenemos nuestro mundo “trabajo”. ¿Por qué los niños no nos ayudan en la cocina o en la lavandería? ¿Por qué no arreglan sus juguetes? Este es un trabajo monótono básico que entrena al cerebro para que sea viable y funcione bajo el “aburrimiento”, que es el mismo “músculo” que se requiere para adquirir eventualmente la autodisciplina.

Cuando entran a la escuela y es hora de escribir a mano, su respuesta podría ser ”No puedo” pues es demasiado difícil, demasiado aburrido “. ¿Por qué? Porque el “músculo” viable no se entrena a través de la diversión sin fin. Se entrena a través del trabajo.

4. LA TECNOLOGÍA

El uso de la tecnología como un “servicio de niñera gratuito” no es, de hecho, absolutamente gratis. El pago te está esperando a la vuelta de la esquina. Pagamos con los sistemas nerviosos de nuestros hijos, con su atención y con su capacidad para retrasar la gratificación.

En comparación con la realidad virtual, la vida cotidiana es aburrida. Cuando los niños llegan a las aulas, se ven expuestos a voces humanas y una estimulación visual adecuada, en lugar de ser bombardeados con las explosiones gráficas y los efectos especiales que están acostumbrados a ver en las pantallas. Después de horas de realidad virtual, el procesamiento de la información en el aula se vuelve cada vez más difícil para nuestros niños porque sus cerebros se están acostumbrando a los altos niveles de estimulación que ofrecen los videojuegos. La incapacidad para procesar niveles más bajos de estimulación deja a los niños vulnerables a los desafíos académicos. La tecnología también nos desconecta emocionalmente de nuestros hijos y nuestras familias.
La disponibilidad emocional de los padres es el principal nutriente para el cerebro del niño. Desafortunadamente, gradualmente estamos privando a nuestros hijos de ese nutriente.

5. LOS PEQUEÑOS EMPERADORES DEL MUNDO

“A mi hijo no le gustan las verduras”. “A ella no le gusta irse a la cama temprano”. “A él no le gusta desayunar”. “No le gustan los juguetes, pero es muy buena en su iPad” “Él no quiere vestirse solo”. “Ella es demasiado perezosa para comer sola”. Esto es lo que escucho de los padres todo el tiempo. ¿Desde cuándo los niños nos dictan cómo criarlos? Si les dejamos todo a su disposición, lo único que harán es comer macarrones con queso y panecillos con queso crema, ver televisión, jugar en sus tabletas y nunca irse a la cama.

¿Para qué les damos lo que quieren cuando sabemos que no es bueno? Sin una nutrición adecuada y una buena noche de sueño, nuestros hijos se encontraran irritados, ansiosos y desatentos. Además, les enviamos el mensaje equivocado. Aprenden que pueden hacer lo que quieren y no hacer lo que no quieren.

El concepto de “necesidad de hacer” está ausente. Desafortunadamente, para lograr los objetivos de nuestras vidas tenemos que hacer lo que sea necesario, lo que no siempre es lo que queremos hacer. Por ejemplo, si un niño quiere ser un estudiante A, necesita estudiar mucho. Si quiere ser un jugador de fútbol exitoso, necesita practicar todos los días. Nuestros hijos saben muy bien lo que quieren, pero les cuesta mucho hacer lo necesario para lograr ese objetivo. Esto se traduce en objetivos inalcanzables y nuestros niños pagan con el terrible sentimiento de frustración.

¡A ENTRENAR SU CEREBRO!

Se puede hacer toda la diferencia en la vida de tu hijo al entrenar su cerebro para que funcione exitosamente en los niveles social, emocional y académico practicando lo siguiente:

1. NO TENGAS MIEDO DE ESTABLECER LÍMITES ¡Los niños necesitan límites para crecer felices y saludables!

* Haga un horario para las horas de comida, horas de sueño, tiempo de entretenimiento en pantalla.

* Piensa en lo que es bueno para ellos, no en lo que QUIEREN / NO QUIEREN. Te lo van a agradecer más tarde en la vida. La crianza de los hijos es un trabajo duro. Necesitas ser creativo para hacer que hagan lo que es bueno para ellos porque, la mayoría de las veces, eso es exactamente lo contrario de lo que quieren.

* Los niños necesitan desayuno y comida nutritiva. ¡Necesitan pasar tiempo al aire libre e ir a la cama a una hora constante para poder estudiar y aprender para el día siguiente!

* Experimenta con las cosas que no les gusta hacer / probar convirtiéndolos en juegos divertidos y emocionalmente estimulantes.

2. LIMITA LA TECNOLOGÍA Y VUELVE A CONECTARTE CON TUS NIÑOS EMOCIONALMENTE

* Sorpréndelas con flores, comparte una sonrisa, hazles cosquillas, pon una nota de amor en su mochila o debajo de su almohada, sorpréndelas sacándolas a comer en un día escolar, bailen juntas, gateen juntas, peleen con almohadas

* Organice cenas familiares, noches de juegos de mesa, paseen en bicicleta, salga a caminar al aire libre con una linterna por la noche.

3. RETRASA LO MÁS QUE SE PUEDA TODA GRATIFICACIÓN

* ¡¡¡Hazlos esperar !!! Está bien tener el tiempo de “Estoy aburrido”: este es el primer paso para la creatividad.
* Aumenta gradualmente el tiempo de espera entre el “Quiero” y lo “Obtengo”.
* Evita el uso de la tecnología en automóviles y restaurantes, y en vez de eso, enséñeles a esperar mientras hablan y juegan.
* Limitar los refrigerios constantes.

4. ENSEÑA A TU HIJO LABORES RUTINARIAS DESDE LOS PRIMEROS AÑOS PUES SON EL PRINCIPIO DEL SERVICIO EN SOCIEDAD

* Doblar la ropa, poner en orden los juguetes, colgar la ropa, desempacar comestibles, poner la mesa, preparar el almuerzo, desempacar su lonchera, hacer la cama.

* Se creativo. Inicialmente hazlo estimulante y divertido para que su cerebro lo asocie con algo positivo.

5. ENSEÑALE HABILIDADES SOCIALES

* Enséñeles a tomar turnos, compartir, perder / ganar, comprometerse, felicitar a otros, a usar “por favor y gracias”

Fuente: Deep Roots at Home 

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