La salud mental en nuestros hijos – Familias Comprometidas

La salud mental en nuestros hijos

Los padres siempre estamos (pre)ocupándonos por la salud física de nuestros hijos y este artículo habla de la salud mental que va muy unida a la emocional.

Los pensamientos generan emociones y sentimientos. Si enseñamos a nuestros hijos a amarse, a pensar por sí mismos y a aceptar la diversidad como una oportunidad, estoy convencida que adquirirán recursos que los harán sanos mentalmente.


Por salud mental me refiero a niños que crecerán con anisas de ser independientes, que sabrán cuáles son sus necesidades y conseguirán cubrirlas, que aceptarán las diferentes opiniones sin poner en duda las propias y que conseguirán recibir las críticas con un halo de desafío.
Los humanos somos un todo que se divide en tres partes: cuerpo, mente y emoción.

En este artículo voy a dar unos consejos para trabajar la mente de nuestros niños.

  •  ENTRENO: la mente al igual que el cuerpo necesita entrenamiento para llegar a cambiar, parece que con el cuerpo lo tenemos muy claro, pues apliquemos lo que sabemos a la mente y obtendremos los mismos resultados.
  •  AMOR: para llegar a la felicidad, lo primero que debemos enseñar a nuestros hijos es a amarse a sí mismos y parece que educamos justo al revés ya que hay una creencia falsa anclada en nuestra genética que dice que si te amas a ti mismo por encima de los demás eres un egoísta. Ya va siendo hora que desterremos algunas de estas ideas que nos han acompañado. Para amar a los demás, primero debemos aprender a amarnos a nosotros. Así que no obliguemos a nuestros hijos a compartir los juguetes, debemos enseñarles los beneficios de su acción y que decidan ellos, no digamos frases del tipo: si quieres ser buena persona primero tienes que pensar en los demás… No juguemos al chantaje emocional.
  • RESPONSABILIDAD: no les hagamos sentir culpables de sus malas acciones, enseñemos a valorarlas y a analizar los beneficios o perjuicios que consiguen con ellas. Sin hacer nosotros los juicios. Deben aprender que sus acciones están dirigidas por su pensamientos y que éstas comportan reacciones en los demás. La responsabilidad se debe practicar desde muy temprana edad y para ello, debemos crear pequeñas responsabilidades acordes a la edad del niño.
  • ACEPTACIÓN: cuando les regañemos nos digamos: “eres malo y mamá no te quiere” o frases por el estilo. Los niños necesitan nuestra aprobación y aceptación para crecer sanos mentalmente. Podemos decir: “esta acción no me parece la mejor, seguro puedes encontrar otra” y busquemos la manera de que se den cuenta que con otro tipo de acción, se sentirían mejor.
  • JUICIO: enseñemos a que confíen en su propio juicio. Si por ejemplo dicen que se quieren ya vestir solos y cuando salen de la habitación no aprobamos nunca su elección, van a pensar que no lo saben hacer, nos van a preguntar cada vez qué se ponen y así lo único que conseguimos es que para sentirse seguros nos lo pregunten absolutamente todo…
  • EJEMPLIFICAR: eliminemos las quejas de nuestra vida como padres, si nos pasamos el día quejándonos por todo, nuestros hijos entenderán que no somos felices y por imitación aprenderán a quejarse ellos también. La queja es una de las acciones que más estresa al cerebro, enseñemos a nuestros hijos que hay cosas que no nos gustan y cuando esto ocurre, lo único práctico que podemos hacer es buscar soluciones a aquello que nos perturba.
  • AFIRMACIÓN: debemos incorporar la afirmación en nuestra vida y esto requiere un trabajo personal. Hay que educar en positivo, esto quiere decir que miremos que tipo de frases usamos más para comunicarnos con nuestros hijos y debemos conseguir que las frases en positivo superen a las negativas y a las interrogativas.

Con estas estrategias (que requieren de tiempo y entrenamiento por nuestra parte) podemos trabajar la mente constructiva y el pensamiento productivo de nuestros hijos .

¡Consigue que su mente trabaje en favor suyo!

Autor/ Fuente: Samanta Biosca – Licenciada en filología y Coach ACTP con certificación de la ICF.

Leave a reply:

Your email address will not be published.