¿Cómo te comunicas con tu hijo? – Familias Comprometidas

¿Cómo te comunicas con tu hijo?

En esta cápsula de Familias Comprometidas hablamos de la comunicación con los hijos, el modo en que nos dirigimos a ellos y la barrera que muchas veces parece levantarse para impedir una genuina comunicación.

Partimos de una pregunta recurrente que todo padre se hace en el intento por establecer una conversación genuina con sus hijos, sobretodo en la adolescencia, pues por lo regular no se obtienen los resultados esperados ¿Porqué mi hijo está siempre abierto y dispuesto al diálogo con sus amigos y a mi me contesta con palabras cortantes, con puros “sis” y “nos”?

En el video una  experta responde a esta pregunta y a partir de la respuesta Carlos y Mara comparten sus experiencias en este difícil  proceso de comunicación entre padres e hijos, una virtud que se tiene que sembrar desde que son pequeños como lo expresa el siguiente artículo:

¿Por qué hay padres que no entienden a sus hijos?

La mayoría de nosotros sabemos que el papel que juegan los padres en la educación de los niños es primordial para el buen desarrollo de ésta. La mayoría lo entienden pero solo algunos lo practican. Pero además de estos padres también hay otros que no son conscientes de lo que sus actos y palabras influyen en sus hijos.

La educación no solo se da en la escuela, en casa los niños han de aprender hábitos, costumbres, normas, cultura, etc. El ambiente que viven los niños en casa influye muy decisivamente en la personalidad. Las relaciones entre las personas que conviven con el niño ayuda a determinar valores, afectos, actitudes y modos de ser que el niño va asimilando desde que nace. Han de desarrollar capacidades que les sirvan para el futuro. Todo este trabajo es fruto de los padres y la mejor manera de empezar a enseñar es con el ejemplo. Los niños son grandes imitadores y cuando son pequeños los padres son la gran referencia para ellos. Por eso es primordial que el ambiente familiar sea el adecuado.

Pero hay diferencias entre familias y estas se aprecian en el ambiente que puedas encontrar, en unas hay un ambiente familiar positivo y constructivo que facilita el buen desarrollo del niño y además le ayuda a ser feliz, en cambio, hay otras familias, desestructuradas o no, que no saben tener unas relaciones interpersonales sanas y eso provoca que el niño no adquiera de sus padres el mejor modelo de conducta y además propicia que tenga carencias afectivas y amorosas que le repercutirán en el futuro.

Como comentábamos antes la imitación tiene un espacio muy importante en la educación y empieza por tener momentos en común con los hijos, y así nos encontramos con uno de los problemas más frecuentes en nuestra sociedad actual: el tiempo. Además de no disponer de todos los momentos que los padres desean también nos encontramos que por una parte la actual situación sociológica favorece poco la comunicación. La ausencia que hay muchas veces en casa de las figuras paternas no ayuda a los niños a asumir los valores adecuados y a poder tener una comunicación fluida y abierta con sus padres.

Así que, la comunicación y la ausencia son dos de los grandes enemigos del poco entendimiento que algunos padres tienen con sus hijos. Igualmente, hay que destacar que estos dos factores no siempre son voluntarios. Hay que destacar la voluntad que han de tener los padres para educar a sus hijos y para poder entender lo que necesitan y proporcionárselo. Desgraciadamente hay padres que no parece que quieran asumir sus responsabilidades y hay otros que aunque quieran no saben.

Por lo tanto como ya resaltábamos anteriormente en otro artículo es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Escuchar con atención e interés.
  • Ponernos en el lugar del niño y poder entender que es lo que le pasa, así podremos ayudarle con mayor facilidad.
  • Crear un ambiente que facilite la comunicación.
  • Que se sienta partícipe de decisiones de la familia, que pueda opinar sobre aspectos concretos y explicarles las cosas que suceden en el núcleo familiar, siempre teniendo en cuenta la edad del niño.
  • Proporcionarles confianza en ellos mismos y con los padres.
  • Enseñarle unos hábitos adecuados, dentro de casa y fuera.
  • Ayudarles a planificar sus tareas.
  • Y sobre todo, darle cariño y amor.

Los padres que puedan dedicar algo de tiempo a sus hijos y consigan trasmitirles todos estos aspectos podrán entenderlos mejor y tendrán su confianza en cualquier momento. Pero, como ya hemos comentado, el mayor éxito radica en la voluntad de los padres y en querer educar correctamente a sus hijos. Si uno quiere puede.

Escrito por: Patricia de la Sierra Diez

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